Amar es para siempre

‘Amar es para siempre’ celebra La Nochevieja entre brindis, risas y llantos


Los vecinos de la Plaza de los Frutos se prepara para recibir el año 1976 entre nuevos propósitos, decepciones y ausencias. Luisita brinda mirando a los ojos a Amelia, los Gómez echan en falta a Marcelino que ha tenido que ir a trabajar a Benidorm. Mientras suenan las campanadas, Natalia llora desconsolada en su habitación tras confirmar sus sospechas sobre la mentira de Carlos que decide pasar solo la última noche del año.

La Nochebuena de ‘Amar es para siempre’ se llena de buenos deseos

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