Amar es para siempre

Antonio Garrido: “Me quedaré con la agencia de viajes ‘La Puntual'”


El actor Antonio Garrido estrena look de los años 60 en Amar es para siempre y cambia su personaje del afable Mario en ‘Los Protegidos’ al villano sin escrúpulos Augusto.

¿Cómo definiría a Augusto?

Augusto es un tipo con un pasado turbulento. Es un encantador de serpientes, es un tío que a priori vamos a descubrir que tiene un pasado oscuro, incluso estuvo luchando contra los comunistas en el cerco de Stalingrado con la División Azul. Es un tío que tiene un pasado “ultra” y al mismo tiempo es una persona sin escrúpulos que lo que le interesa es el dinero y nada más. Tanto es así, que es capaz de comerciar con armas de manera fraudulenta y vendérsela a los grupos de extrema derecha.

¿Qué es lo que más le gusta de Augusto?

Pues precisamente eso, en el trabajo anterior que había hecho en televisión es todo lo contrario, un bueno buenísimo, un buenazo como era Mario en ‘Los Protegidos’ y aquí es todo lo contrario, es un tío malo malísimo y entonces me gusta eso, sobre todo hacer no un malo clásico, sino un malo con matices.

¿Cómo cree que reaccionarían si se encontrara en la ficción un Mario y un Augusto?

Pues seguramente Augusto le engañaría y haría con él lo que le diera la gana.

¿Cómo ha sido su llegada a ‘Amar es para siempre’ como Antonio y como Augusto?

Como Antonio ha sido un auténtico placer, porque esta es una serie importante y potente de la cadena. Está claro que Antena 3 sigue apostando por las tardes y es una de las apuestas fuertes de la cadena. Es una serie que ya está conseguida y entrar a trabajar con un equipo así, siempre se agradece. El equipo ya sabe lo que tiene que hacer y con una audiencia fiel que, además, poco a poco, incluso va subiendo. Entonces esperamos que todo vaya bien.

El elenco de actores que entra esta temporada es muy potente, de gente con una trayectoria ya larga. Entonces la llegada para mí también es un reto, el hecho de enfrentarte a hacer una serie diaria que hacía mucho tiempo que no hacía una serie diaria y es un reto. Hay que estar preparado, entrenado. No todo el mundo se atreve a hacer una serie diaria, entonces a mí me supone un reto y me apetece bastante.

En cuanto a la llegada de Augusto, pues es un tipo que va a estar en la serie como un tipo súper amable, genial, fantástico de la muerte que cae bien a todo el mundo, pero poco a poco iremos descubriendo su cara oculta.

Tiene un nombre también complicado, Augusto, ¿cuesta pronunciarlo?

Sí, además es Augusto Lloveras, yo digo siempre que “Augusto Lloviendo”. Siempre a los personajes buenos se les da nombres más sencillos y a los personajes complicados, nombres complicados (risas).

¿Cómo se ve con el look de los 60? Porque el de los 70 ya lo probó en ‘La chica de ayer’…

Ahí voy, he probado 60, 70… Al principio fue un shock cuando me cortaron el pelo, me quitaron las barbas y todo. Tengo que reconocer que esa noche estaba durmiendo, me levanté para ir al baño y cuando pasé por el espejo le pregunté a ese: “¿Usted quién es y qué hace en mi casa?” (risas). Y era yo (risas). Pero poco a poco te vas acostumbrando, no te queda más remedio. Mola, es bueno, porque te ayuda a meterte en el personaje.

¿Sigue teniendo el tick o manía de echarse el perlo hace atrás con este personaje?

Aquí no, aquí veréis que llevo una ‘ondita’. Las chicas de maquillaje y peluquería tardan una hora en prepararla, por lo tanto el pelo es intocable. No me queda más remedio (risas).

Augusto tiene una relación con Elena (Belén López), que la salvó un soldado. ¿Cómo va a ser?

Es una relación turbulenta. Augusto salva a Elena del ataque de un soldado ruso y justo cuando la rescata, hacen el amor de una manera pasional. Ellos están enamorados de una forma violenta y todo eso va a estar siempre de fondo en esa relación tormentosa. Llevan juntos toda la vida, con idas y venidas, pero siempre están viéndose y siempre vuelven a explotar en esa zona oscura. Ya te puedes imaginar cómo puede ser esa relación…

¿Con qué personajes va a tener tramas?

Eso te iba a decir, porque se tira a medio reparto. Augusto lo primero que va a hacer es quedarse con la agencia de viajes porque es lo que le va a servir para dedicarse a su negocio y, por lo tanto, tendrá relación con la gente de la agencia de viajes, con los extraños que entran, con Rubén y bueno pues este tipo con su comercial empresario se dedica a la exportación e importación, posiblemente tratará de engatusar a todo el mundo.

Antes hablaba de la audiencia… ¿Supone mucha presión incorporarse a una serie tan consolidada como ‘Amar es para siempre’, con una trayectoria tan larga?

Evidentemente lo tienes en cuenta, pero también es un punto a favor, tienes asegurado que el producto es bueno y funciona. Y muy mal lo tienes que hacer tú para cargártelo. Sobre todo porque estás rodeado de un equipo que sabe muy bien hacer su trabajo y que lo corroboran los datos de audiencia. Por lo tanto, más que una presión, que evidentemente sí, lo tienes en cuenta, es algo a favor.

¿Qué le van a aportar a la serie todos los fichajes que os incorporáis en agosto?

Supongo que el soplo de aire fresco que tienen todas las temporadas al haber tramas nuevas. Aportaremos lo mejor de cada uno, que como te decía antes, al fin y al cabo, el que más o el que menos tiene su trayectoria y entonces, esperemos que eso al público le llegue.

¿Qué es lo que más le gusta de ‘Amar es para siempre’?

De entrada es una serie que está muy bien construida, está muy bien armada. Y después hay una cosa fundamental que a mí me encanta de Amar, que es que mi madre la ve todos los días (risas). Mi madre es seguidora de toda la vida. Es una serie que está muy bien hecha, que se conoce todo el mundo y que funciona casi como un reloj, y eso se nota. Y ahí están los índices de audiencia. Aparte, también nos recuerda un poco cómo éramos hace no demasiado tiempo.

¿Vas a notar mucho la diferencia entre una serie semanal a una diaria?

El volumen de trabajo es mucho mayor, pero por eso mismo no todo el mundo se atreve a meterse en un producto así. Evidentemente se nota muchísima diferencia. No por las horas, porque yo en concreto en ‘Los Protegidos’ prácticamente echaba las mismas horas, porque estaba prácticamente en todas las secuencias, no es por eso, pero sí por el volumen de estudio, porque es mucho texto y date cuenta que nosotros si tenemos un máximo de 7 secuencias que puede hacer cada actor al día, a 4 folios por secuencia, son 28 folios diarios que te tienes que estudiar…

¿Cree que la gente va a cambiar y cuando le reconozcan por la calle, aparte de llamarle Antonio, o Mario, también le llamarán Augusto?

No lo sé, espero que sí, eso será señal de que el personaje le ha llegado a la gente. Sabes que todo esto es una cuestión de tiempo, se olvida de unos y se acuerda de otros. Espero que así sea, todavía me sigo cruzando con gente que me llama con nombres de personajes antiguos, pero bueno, eso es bueno y espero que dentro de un tiempo se olviden un poco de Mario y empiecen a llamarme Augusto, esté lloviendo o haga sol (risas).

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