Amar es para siempre

Bonilla cuenta con Asun y Héctor para la nueva agencia de detectives


Este Jueves en ‘Amar Es Para Siempre‘: Martín le comunica a Mauro que ha pedido la pena máxima para él. Raúl sigue campando a sus anchas por el hostal.

Martín le comunica a Mauro que ha pedido la pena máxima para él, y que debe firmar, por mero trámite, la declaración que hizo tras la primera detención. Inés ya ha sido avisada, pero al constatar que no figura la coartada de Mauro, se niega a que éste firme. Martín monta en cólera, pero no consigue que Inés desista en su empeño de involucrar a la marquesa de Campomoro en el caso.

Mientras Inés prepara la defensa de Mauro con Alicia y Guillermo, Martín avisa a la marquesa, que promete tomar medidas contra el bufete donde trabaja Inés. Pía recibe las pertinentes amenazas y exige a Inés que deje de mover hilos tan peligrosos.

Pelayo no ha conseguido sacar gran cosa a Leonor, pero tras una tremenda bronca entre madre e hija, Leonor termina confesando a Marcelino que Quique está internado en un correccional.

Asun y Héctor reciben un mensaje muy misterioso y algo amenazante, pero su instinto de detectives les puede, no saben si se tratará de una trampa de Ramiro Pardo, van con miedo, pero al final descubren que es una “broma” de Bonilla para enseñarles su nuevo despacho, para el que cuenta con ellos.

Raúl sigue campando a sus anchas por el hostal, encargando a cuenta del bolsillo de Belén nuevos muebles para su alcoba. Por este motivo vuelve a enfrentarse con Daniel, y después de enterarse que éste ha sido sacerdote, prohíbe taxativamente a Belén que siga su relación con él. Debe irse del hostal para siempre.