Amar es para siempre

Charo, muy afectada, encuentra consuelo en los brazos de Ortega


Charo, afectada por la muerte de Lucía, se enfrenta a sus más oscuros demonio y comienza a beber para olvidar lo sucedido con Lucía. En ese instante, Ortega la descubre y acude a consolarla. Charo, al instante encuentra el consuelo que necesita en sus brazos: “Prométeme que no me vas a dejar sola”.