Amar es para siempre

Jesús, junto con Begoña y Rocío, recibe una herencia inesperada


Jesús y Begoña acuden al despacho de Quintero para proceder a la lectura del testamento que ha dejado Domingo. Aunque Jesús no es su hijo, sí ha querido reconocerle como tal y le ha dejado una tercera parte de sus bienes. Él, al principio, duda si aceptar su parte de la herencia pero Begoña le convence explicándole que es “el último regalo” que Domingo quería darle. Pero, ¿cómo es de sustanciosa esa herencia?

Fuente: antena3.com