Valverde acosa y chantajea a Lenin sin descanso y este ve como la situación se le va de las manos, Cristina ve a su amigo desesperado y le da un ultimátum para que Valverde deje de ponerle entre la espada y la pared.
Marina y Luisita han tramado un plan para que desde su programa de radio intenten arrojar luz sobre el referéndum a los vecinos de la Plaza de los Frutos en medio de la guerra entre campañas.
Benigna sigue metida en su papel de la Madrina, un personaje que se le está yendo de las manos y que Curtis y Jose deciden parar definitivamente confesándoles una gran traición que dejará a Benigna en shock.
El recepcionista del hotel de Alicante, pista clave en la investigación de Adela, se presentó en el bufete para hablar con Guillermo gracias a la ayuda de Julia.