Amelia se esfuerza por mostrarse feliz en España pero una llamada insistiendo en que el papel protagonista que le habían ofrecido sigue libre, le hace replantearse su decisión.
Julia logrará avisar a tiempo a los abogados de que Valverde va hacia el bufete para hacer una redada, gesto que le demuestra a Guillermo que Julia es una mujer de principios y en la que puede confiar.
Lenin y Guillermo preparan un “bautizo” político a espaldas de Julia, algo que molesta profundamente a Cristina que siente que no confían en Julia ni en ella.